Albañil se hace pasar por arquitecto y tumba a cliente con tres millones de pesos

Raúl Humberto T.S. y Guilibaldo Francisco G.Z. fueron detenidos después de defraudar a un cliente por más de 3 millones de pesos al construirle su vivienda en Mérida, Yucatán. (Mie, 29 Jun 2016)


Según Edwin Efraín F.G, contrató a Raúl Humberto, quien se hizo pasar por arquitecto para construir la casa en un terreno de la colonia Montes de Amé en Mérida en México, por un costo menor de lo que le habían propuesto en una constructora. 

De este modo fue como Raúl Humberto, con el apoyo de Guilibaldo Francisco -quien se presentó como ingeniero-, empezaron con el plan pactado para hacerse en dos etapas, la primera de obra negra, que tendrían un coste superior a 1.9 millones de pesos. 

Abarataron los materiales para quedarse con más 

Tras efectuar una serie de pagos, la víctima cubrió los montos de las 2 etapas hasta un total de más de 3 millones de pesos; no obstante, al percatarse de la mala calidad de los materiales utilizados, confrontó a los constructores. 

Tras ser confrontados, los dos trabajadores apuntaron que no tenían dinero para finalizar la construcción, dada esta situación empezó la demanda registrada en la carpeta de investigación de la causa penal 75/2016. 

Después de analizar los datos de prueba presentados por la Fiscalía, el Juez de Control estableció la medida cautelar de prisión preventiva para ambos indiciados hasta la audiencia de vinculación a proceso, que se realizará el próximo jueves 30 de junio, donde se definirá la situación jurídica de los hoy imputados. 

En México la gente piensa que la contratación de un arquitecto es un gasto que se puede -dejar a un lado- pero es una grave equivocación. El arquitecto es una personalidad que puede prever cosas que probablemente el usuario no tendría en cuenta y ejecutar otras que éste no sabría cómo encarar. El arquitecto es una inversión y se paga su propio honorario con los ahorros que realiza al evitarle al propietario gastos superfluos o trabajos mal hechos por parte del albañil. 

Antes de construir, remodelar o ampliar la casa, especialistas recomiendan acudir con un ingeniero, arquitecto o técnico en la materia para evitar daños en la ocurrencia de un desastre natural. 

Para garantizar la construcción de un inmueble resistente, funcional y durable, se sugiere supervisar todos los días la obra y exigir que se respeten los planos y cálculos estructurales, y verificar que esté edificada de acuerdo con el Reglamento de Construcción vigente. 

En una infografía publicada en su página de Internet, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) señala que es importante solicitar algún modelo de proyecto de vivienda elaborado por especialistas. 

En caso de que la localidad donde se va a construir carezca de reglamento para tal fin, propone preguntar a las autoridades correspondientes sobre cómo hacerlo de forma segura. 

Castillos en esquinas, extremos de muros, y en pretiles, refuerzos en perímetro de aberturas, trabes y losa, son las especificaciones mínimas con las que debe cumplir una construcción para evitar afectaciones patrimoniales y de seguridad. 

En México, al menos dos de cada tres viviendas son informales, ya que se edificaron sin respetar el uso de suelo o reglamento local en la materia, por lo que son inseguras ante algún fenómeno natural o desastre y están en zonas inundables y terrenos inestables. 

De acuerdo con las experiencias que han dejado los sismos en diversas partes del mundo, existe una relación directa entre el daño de la construcción y el uso de reglamentos para este fin. 

Atender los estatutos de edificación y acudir con un especialista permitirán tener una vivienda segura, funcional y de calidad, es decir, un patrimonio familiar sólido.