La Depakine o Valpakine, causa deformaciones en el EMABARAZO



El Ministerio de la Salud francés reveló a finales de agosto el alcance de un probable nuevo escándalo sanitario: el de la Dépakine. Un antiepiléptico, conocido en América Latina como la Valpakine, que provoca malformaciones físicas y retrasos cognitivos al feto cuando se administra durante el embarazo.

14.000 mujeres embarazadas han sido expuestas a este medicamento en Francia entre 2007 y 2014, indicaron las autoridades. Las víctimas acusan al Estado, a los médicos y al laboratorio francés Sanofi de haber tardado demasiado en informar a las pacientes sobre los riesgos.
Malformaciones congénitas y problemas cognitivos
Vanessa, de 22 años, tiene malformaciones de la cara, las manos y los pies. "Esto es un molde de su mano cuando Vanessa tenía cinco años... Ves, su mano es igual, tiene el mismo tamaño que cuando tenía cinco años", explica su madre Corinne.
Vanessa también padece retrasos en su desarrollo cognitivo y problemas de comportamiento parecidos al autismo. Todo esto porque durante su embarazo su mamá tomó Dépakine, un medicamento utilizado en más de 100 países para tratar la epilepsia y los trastornos bipolares. Lo que no sabía Corinne es que es muy nocivo para el feto.
"No me gusta ni la luz ni el ruido de las tormentas. Me asusta, aunque mi mamá me diga que estoy protegida. Me pasa igual con los fuegos artificiales. Cuando escucho uno, me voy a esconder. Soy una niña, una mujer Dépakine, afectada por ese remedio. No quiero decir por culpa de mi madre porque en realidad es culpa de los médicos y del laboratorio", cuenta Vanessa.
El ácido valproico es la molécula base para la Dépakine, conocida en América latina como Valpakine, indicó a RFI el neurólogo y especialista en epilepsia salvadoreño Ovidio Solano, quien trabajó durante tres años en el hospital parisino La Pitié-Salpêtrière, uno de los centros más reconocidos en neurología de Europa. Un antiepiléptico muy utilizado a nivel mundial que, a pesar de su eficacia, es "el que más riesgo de malformaciones congénitas puede dar al feto cuando la madre lo toma durante el embarazo", agregó el médico del Instituto Savadoreño del Seguro Social.
"Antes se pensaba que solamente eran malformaciones físicas, ahora se sabe también que hay un retraso en el desarrollo cognitivo de estos niños – se observó en varios estudios que el coeficiente intelectual era más bajo en 9 puntos que los niños no expuestos al valproato y hay una relación con enfermedades como el autismo también”, precisó Solano.
En Francia, el ácido valproico se receta desde 1967. Desde los años 80, se sabe que provoca malformaciones congénitas y desde el principio de los años 2000 que causa retrasos en el desarrollo. Recién en 2010 las instrucciones del fármaco empezaron a indicar claramente todos los riesgos en caso de embarazo.
Una reacción tardía de las autoridades
Según las miles de familias afectadas en Francia, el laboratorio francés Sanofi, los médicos y las autoridades sanitarias que autorizan los medicamentos y supervisan las instrucciones destinadas a los profesionales y a los pacientes, reaccionaron demasiado tarde.
En febrero pasado, la Inspección General de los Asuntos Sociales (IGAS) denunció una falta de reactividad por parte del Estado francés y del laboratorio Sanofi. La ministra de la Salud, Marisol Touraine, lo reconoció y anunció la creación de un fondo de indemnización para las víctimas: "El Estado no esconde la responsabilidad que tuvo hace muchos años. Vamos a indemnizar y, si consideramos que hay otros responsables, iniciaremos demandas en contra de ellos".
El gobierno francés pidió a nivel europeo que se agregue una advertencia en la caja del medicamento y desde 2015 ha impuesto más restricciones para prescribir el fármaco, como un contrato escrito entre el especialista y su paciente acerca de los riesgos para las mujeres embarazadas.
Sanofi argumenta por su parte que siempre respetó la legislación, dice que intentó desde 2003 modificar las instrucciones del remedio y culpa a la agencia del medicamento por los retrasos. El gigante francés de la farmacia señala además a los médicos que, incluso después de 2010, siguieron recetando la Dépakine.
Pero las víctimas dudan de la buena fe del laboratorio. Marine Martín, presidenta de la asociación francesa de ayuda a las víctimas del anticonvulsionante (APESAC), denuncia lo que según ella fue "una voluntad deliberada de no decir que había un problema durante el embarazo”. “Hay muchas epilépticas en Francia y en Europa, y bipolares también, entonces es un mercado muy importante, hay mucho dinero que hacer para un laboratorio. Además cuando tomamos ese medicamento es para casi toda la vida", considera.
La lucha de las víctimas por un mayor reconocimiento
En Francia una treintena de demandas han sido presentadas ante la justicia en contra del laboratorio pero también de los médicos concernidos y del Estado. Y el escándalo podría sobrepasar las fronteras. Desde 2014, numerosos países europeos han advertido sobre los riesgos y algunas familias están evaluando recurrir a la Justicia. “Lo mínimo que puedo pedir al laboratorio es que deje arreglada la vida de mi hijo discapacitado porque mi hijo siempre va a depender de alguien”, argumenta este padre de familia en España.
Corinne, madre de dos hijas afectadas por el ácido valpróico, quiere por su parte "que se reconozca a mi hija como una niña Dépakine”. “Es sencillo pero es importante porque llevo 20 años queriendo que le pongan una palabra para explicar lo que le pasa a mi hija. Quiero que se reconozca esta discapacidad como tal y que haya centros médicos adaptados para diagnosticar a los niños Dépakine con más anticipación. Sobre todo eso: con más anticipación. Porque actualmente sigue habiendo mujeres embarazadas que toman ácido valproico y eso es grave. Quiero que todos los médicos, todos - los psiquiatras, los psicólogos, los neurólogos, los médicos de familia - estén sensibilizados con el tema".
Sin embargo, la mediatización de los peligros que conlleva la Dépakine para el feto, no debe causar pánico en todos las pacientes que toman el antiepiléptico, recuerda el neurólogo Ovidio Solano. "El ácido valproico es muy eficaz para el tratamiento de la epilepsia (…) y no debería interrumpirse el tratamiento de manera abrupta". Las mujeres que están embarazadas o piensan en tener hijos deberían abocarse a su médico para pedir información al respeto y hacer el cambio antes del embarazo, recomienda el especialista.
De aquí a finales de año, se espera que los parlamentarios franceses voten el fondo de indemnización y que la Agencia Nacional de Seguridad del Medicamento entregue cifras oficiales de cuántos niños han sido afectados por la Dépakine desde 2007, es decir desde la informatización de los datos médicos. En total en Francia, son varias decenas de miles de niños en cerca de cincuenta años de prescripción, estima la asociación de víctimas.
Via http://es.rfi.fr/